LENGUA CASTELLANA GRADO 9°

 SEMANA 1 y 2  


TEMA:  Organización y pautas de evaluación
PROPÓSITO: Determinar las pautas de trabajo  para el año escolar
ACTIVIDAD: Pautas de trabajo.
Organización de listas. 
Presentación de docentes 
Aclaración de diferentes dudas frente al trabajo académico del año 2025
Introducción a la lectura: Relevancia y comprensión de textos


Carrusel: Socialización de Manual de convivencia



SEMANA 3 y 4  


TEMA:  El protocolo como texto académico
PROPÓSITO: Identificar la relevancia del protocolo en la incidencia de la lectura y la escritura
ACTIVIDAD: Desarrollo de la temática
Socialización
Pautas de elaboración
Lectura de protocolos
Aclaración de dudas

 DESARROLLO DE LA TEMÁTICA


EL PROTOCOLO ACADÉMICO COMO ESTRATEGIA DE APRENDIZAJE

 Un  protocolo  es  una  síntesis  que  ordena  y  jerarquiza  los  puntos  más  relevantes tratados  durante  un  evento  académico  (curso,  seminario,  taller).  Es,  en  primer  lugar,

una descripción objetiva de los temas, hechos o sucesos acaecidos durante la sesión o reunión  y,  en  segundo  lugar,  un  texto  escrito  de  registro  que  describe,  de  manera precisa,  el  desarrollo  de  los  aspectos  fundamentales  de  un  trabajo  realizado.  

Un protocolo  es  más  que  un  acta,  es  decir,  va  más  allá  de  recapitular  de  manera cronológica y puntual cada uno de los sucesos ocurridos en un evento o reunión.

 Un  protocolo  tampoco  es  un  simple  resumen;  no  se  limita  a  presentar  una  síntesis global  de  un  tema  genérico.  De  igual  manera,  el  protocolo   no  es  un  ensayo  crítico sobre un determinado proceso de trabajo. Menos todavía, un protocolo consiste en una compilación  de  opiniones  sueltas,  expuestas  a  lo  largo  de  una  sesión,  encuentro  o seminario.

El protocolo, como instrumento de trabajo y seguimiento de un proceso, es importante porque permite, entre otras cosas:

a. Convertir las opiniones sueltas en enunciados con sentido.

b.  Enterar  a  las  personas  ausente  de  un  trabajo  desarrollado  durante  algún  tipo  de sesión.

c.  Concentrar  la  atención  de  los  participantes  hacia  los  temas  prioritarios  de  una exposición, a la vez que dirigirla de manera consciente.

d.  Reforzar  el  proceso  de  enseñanza  –  aprendizaje  en  tanto  la  reconstrucción  de  un proceso permite fijar con mayor fuerza campos de información.

e.  Contar  con  una  descripción  narrada  de  primera  mano  que  posibilita  construir  la memoria de un proceso  y, al  mismo tiempo  registrar  las  decisiones fundamentales que se tomen en el curso de la discusión

f.  Conocer  las  distintas  formas  y  maneras  como  los  participantes  de  un  evento interpretan  la  experiencia,  resaltando  determinados  hechos  o  enfatizando  algunos puntos.

g. Identificar aquellos temas en los cuales el grupo logró una adecuada o inadecuada asimilación de los contenidos. De la misma manera, detectar cuáles temas, que eran  importantes, pasaron desapercibidos por el grupo, o los vacíos que deben cubrirse en posteriores  oportunidades.   finalmente,  evidenciar  las  zonas  de consenso  en torno a decisiones, asuntos o problemas.

Se puede utilizar cualquier estilo de redacción, pero insistiendo en la claridad, precisión y sencillez. Puede ayudarse de diagramas o esquemas aclaratorios.

 Por su valor de registro, el protocolo debe tener una estructura lo suficientemente ágil y concreta  como  para  que  cualquier  lector  pueda  enterarse,  sin  gran  dificultad,  de  lo ocurrido  durante  el  evento  que  se  describe  narrativamente.  

Por  lo  mismo,  es recomendable que un protocolo contenga las siguientes partes:

a. Una identificación de la situación: lugar geográfico, fecha, hora, objetivo o motivo del evento, participantes, duración, momentos de la sesión, etc.

 b. Descripción de las actividades: si se hizo mediante una exposición o en trabajo en grupo, si fue utilizando un taller o una plenaria, o un grupo focal o una dinámica de  observación, etc.

 c. Temas tratados en orden de importancia: cuáles fueron las columnas vertebrales de la discusión, cuáles las líneas – fuerza que soportaron el desarrollo del evento. Aquí es  donde  el  trabajo  de  escritura  es  de  suma  importancia,  pues  no  se  trata  de enumerar los temas, sino de desarrollarlos narrativamente.

d.  Decisiones  o  acuerdos  fundamentales  a  que  se  llegaron:  pueden  referirse  al inmediato o largo plazo, pueden haber surgido durante el desarrollo del evento y no siempre  al  final;  pueden  no  haberse  evidenciado  como  decisiones  de  manera explícita por lo cual, hay que inferirlas.

 e.  Tareas  asignadas,  compromisos  establecidos,  responsables:  es  el  puente  de conexión  entre  uno  y  otro  evento  o  entre  sesiones.  Pueden  consistir  en:  lecturas asignadas, trabajos por realizar, ejercicios formales y no formalizados, productos de diversa índole, etc. Es la clave registrar la importancia de la tarea dentro del proceso, y si hay responsables directos o si es una responsabilidad grupal.

De los protocolos académicos se aprenden dos cuestiones fundamentales. 

 Primero,  se  aprende  a  discutir,  a  distinguir  entre  la  mera  opinión  y el  real  aporte.  Se comprende  que  una    intervención  sólo  constituye  un  aporte  real   una    discusión  si beneficia a todos y si aumenta el  conocimiento de todos sobre un tema. Muchas veces pensamos que lo importante en una discusión  es  opinar; después de haber intentado protocolar  discusiones  convertidas  en  “simples  discusiones”  aprendemos  que  lo importante es aportar y construir en colectivo, respetando la diferencia.

 Segundo, se aprende a resumir una discusión, resaltando el avance del conocimiento  grupal  acerca  de  un  cierto  tema.  Esto  significa  que  se  aprende  a  escuchar atentamente, buscando lo que une a todos los participantes en la discusión, incluso a través de sus divergencias. Se aprende a ir más allá de las intervenciones individuales  y a reconocer los caminos de la discusión, los puntos de partida, las ramificaciones y los puntos de llegada. 

 PARTES DEL PROTOCOLO

CABECERA  DEL  PROTOCOLO:  Evento  (organizador),  Fecha,  Lugar  y  Duración. Número de protocolo.

DESARROLLO DEL TEMA: temas vistos, aportes importantes, socializaciones relevantes, actividades realizadas. Conclusiones…

COMPROMISOS: Si hay tareas asignadas y quiénes son los responsables.

FIN  DEL  PROTOCOLO:  Firma  del  autor  del  Protocolo  Función  del  protocolo  en  el ámbito del  aprendizaje.

El  protocolo es  el momento de  explicitar los procesos, es  una oportunidad  de  hacer  sugerencias  sobre  el  contenido.  Ese  proceso  que  sensibilizó  a  alguien, se expresa.

Es un punto de partida, uno  de  esos  criterios  es  el  de  selectividad,  consignamos eventos,  experiencias,  pensamientos  que  son  significativos   que  tienen  una importancia especial.

Esa  selección  de  lo  que  es  más  importante,  no  es  arbitraria,  tiene  que  tener  alguna justificación. Por ejemplo, al momento de determinar la temática de la sesión, se debe  recurrir  al  criterio  de la  selección.  Allí  se  dicen  cosas  que  parecen interesantes,  pero que son comentarios al margen del propósito general de la reunión, porque se desvió la conversación  hacia  ese  lado,  porque  alguien  quiso  hacer  un  paréntesis   porque ocurrió  algo  insólito  que  de  golpe  nos  hizo  pensar  eso,  aunque  no  fuera  lo  más relacionado con el tema.

 Otro criterio  está  relacionado con  lo  personal como  sujeto  participante en  el  proceso.

Por  ejemplo,  para  alguien  fue  muy  interesante  una  lectura,  sus  características  y temáticas, esto lo recogería en su protocolo. Pero para otra persona, lo importante fue el  procedimiento  del  trabajo  en  grupo,  ya  que  arrojó  más  luces   hizo  que  el aprendizaje tuviera más significado. Esta no significa que cuando se hace un protocolo, se tenga  libertad para  poner allí lo  que se le  ocurra  al  protocolando, pero  sí  se  tiene una cierta libertad para dar una versión de los hechos y que en el momento de ponerse en común, se puede complementar con lo que se agregue.

 Entonces  cuando  volvemos  a  leer  el  protocolo,  podemos  encontrar  momentos  que pueden volver a tener un valor significativo, en términos conceptuales e investigativos.

Esa es la naturaleza de los protocolos.

SEMANA 5 y 6  


TEMA:  Los niveles de comprensión lectora
                La lectura inferencial

PROPÓSITO: Identificar el nivel de comprensión lectora que posee y aplicar estrategias  que le permitan avanzar en su modo de leer.

 DESARROLLO DE LA TEMÁTICA

Los niveles de comprensión lectora son literal, inferencial y críticoEstos niveles se desarrollan a través de la interacción activa entre el lector y el texto. 
Nivel literal 
  • Consiste en entender lo que el texto dice de manera explícita
Nivel inferencial
  • Consiste en comprender a partir de indicios que proporciona el texto 
  • Requiere un alto grado de abstracción por parte del lector 
  • Se construyen inferencias cuando se comprende por medio de relaciones y asociaciones el significado del texto 

  • Nivel crítico

  • Consiste en evaluar el texto, ya sea su tema, personaje, mensaje, etc. Se evalúa críticamente el texto
Para desarrollar la comprensión lectora, se pueden activar diferentes estrategias cognitivas en cada nivel. Por ejemplo, se pueden formular preguntas, analizar el contenido y estructura del texto, y evaluar críticamente el texto. 
La comprensión lectora es un proceso de construcción de significado personal del texto. 
ACTIVIDAD

Aplica la lectura inferencia y reconoce en qué nivel de lectura te encuentras


CONTINUIDAD DE LOS PARQUES 

AUTOR: JULIO CORTÁZAR 

Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. 

Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. 

Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. 

Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restañaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. 

El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. 

Empezaba a anochecer. Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. 

Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. 

La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela



ACTIVIDAD DE COMPRENSIÓN LECTORA
TEXTO A LEER:

¿FUE UN SUEÑO? DE MAUPASSANT 

Copia y pega este link en google para que puedas leerlo.

https://web.seducoahuila.gob.mx/biblioweb/upload/Maupassant-SUENO.pdf


Semana 5 y 6 


Temáticas abordadas: El texto narrativo

Propósito: Afianzar los procesos de comprensión lectora

DESARROLLO DEL TEMA

¿Qué es un texto narrativo?


Un texto narrativo es aquel que relata una serie de hechos ocurridos a uno o varios personajes a través de un narrador (de ahí su nombre). Pueden ser de naturaleza ficticia o real. Por ejemplo, las novelas, cuentos o biografías.

Normalmente sigue una organización secuencial que consta de una introducción, un desarrollo y un final.

Y dependiendo de su duración, veracidad, cronología o presencia de elementos gráficos, un texto narrativo puede considerarse un cuento, novela, fábula, crónica, biografía o historieta.

Como hemos mencionado, el texto narrativo cuenta una historia (real o ficticia) a partir del punto de vista de un narrador, con unos personajes, espacio y tiempo determinados. Veamos los diferentes tipos de textos narrativos que existen: 


Tipos de textos narrativos


  • Cuento. Es una narración literaria corta y compuesta por pocos personajes. Cuenta con un único conflicto, que finalmente acaba con su desenlace.
  • Novela. Es una narración literaria de mayor extensión y desarrollo que el cuento. Las novelas tienen un conflicto principal, pero también varios conflictos secundarios que se desarrollan y resuelven a lo largo del relato. Además, cuentan con un mayor número de personajes. Suelen estar divididas en capítulos.
  • Historieta. Es una narración que combina texto con elementos gráficos. Suelen tener un personaje principal y varios secundarios. Se caracterizan por representar gráficamente aquello que está escrito.
  • Chiste. Es una narración breve que utiliza recursos o juegos de palabras con el objetivo de entretener o hacer reír al lector.
  • Diario de vida. Es una serie de relatos escritos por un autor en primera persona, que intenta expresar hechos o experiencias personales que desea registrar.
  • Biografía. Es un texto que busca narrar la vida de una persona. Generalmente, se escriben biografías sobre personajes que resultan significativos dentro de la sociedad, por lo que resulta interesante dar a conocer su vida. Si la biografía es escrita por la persona de la que se trata la historia, se denomina autobiografía.
  • Crónica. Es el relato cronológico de un acontecimiento. Los hechos se narran en el orden en que ocurrieron.
  • Mito y leyenda. Son narraciones que mezclan hechos realePers y sobrenaturales y que explican un hecho en particular. Si bien originalmente se transmitían en forma oral, algunos autores recopilaron mitos y leyendas en narraciones escritas.

Tipos de narradores según la persona gramatical

Hay distintos tipos de narradores según qué persona gramatical se utiliza más. En algunos textos, estos narradores se pueden combinar.

  • Narrador en primera persona (yo, nosotros). Se utiliza para narrar los hechos desde el punto de vista de un personaje, que puede ser o no protagonista. Es un narrador interno, porque forma parte de la historia contada.
  • Narrador en segunda persona (tú, usted, ustedes). Dirige su discurso al lector, a un personaje o a sí mismo. Algunos textos pueden estar enteramente narrados en segunda persona o pueden combinar esta persona con la primera o con la tercera. Este tipo de narrador es el menos utilizado en textos literarios, y apela a la empatía del lector.
  • Narrador en tercera persona (ella, él, ellas, ellos). Cuenta los hechos desde el punto de vista de una entidad que está por fuera de la historia. En algunos casos, este narrador puede tener una participación acotada en la trama.

Tipos de narradores según su conocimiento

Los narradores también se clasifican según el conocimiento o el nivel de cercanía que tienen sobre los hechos, los temas o los personajes y según cómo es su intervención en la trama.

  • Narrador protagonista. Es el personaje principal y utiliza la primera persona para relatar la historia. Por eso, los hechos se cuentan de manera subjetiva, es decir, se incluyen las opiniones, sentimientos e intenciones de este personaje, pero no se mencionan los pensamientos y sentimientos del resto. Puede suceder que este narrador no conozca algunos hechos del relato.
  • Narrador omnisciente. No participa en la historia y relata los acontecimientos en tercera persona y de manera objetiva. Además, sabe todo lo que sucedió y cuáles son los sentimientos, pensamientos e intenciones de los distintos personajes.
  • Narrador testigo. Utiliza la tercera persona y, en algunos casos, la primera persona para relatar los acontecimientos. Es un personaje de la historia, pero nunca es el protagonista, ya que solo observa o los hechos que le ocurrieron a otros personajes. Existen tres tipos de narrador testigo:
     Testigo impersonal. Narra acontecimientos que presenció, pero en los que no participó. Se suele contar la historia en presente.
    – Testigo presencial. Es un personaje secundario que narra desde su perspectiva los hechos en los que participaron otros personajes o en los que tuvo poca intervención.
    – Testigo informante. Narra lo sucedido como si estuviera transcribiendo los hechos o la información a un documento oficial.
  • Narrador observador. Relata la historia en tercera persona y de manera objetiva, es decir, que no opina sobre lo acontecido. No participa en la trama y solo puede contar aquello que se percibe con los sentidos, por eso, no hace mención de los pensamientos, intenciones y sentimientos de los personajes.
  • Narrador equisciente. Relata la historia en tercera persona y se centra en contar lo que le ocurrió y lo que sabe un solo personaje, sobre el que cuenta sus pensamientos, sus sentimientos y sus intenciones. Sobre el resto de los personajes solo puede hacer conjeturas.
  • Narrador múltiple. Se combinan y alternan varios narradores que cuentan una misma historia, es decir, los hechos se relatan desde múltiples perspectivas.
  • Narrador enciclopédico. Relata hechos o explica teorías o conceptos en tercera persona y de manera objetiva e imparcial. Este narrador no se utiliza en textos literarios, sino en textos científicos o académicos, como enciclopedias o manuales escolares.

Ejemplos de narrador

  1. Narrador en primera persona – Autobiografía, de Agatha Christie

Una de las mejores cosas que le pueden tocar a uno en la vida es una infancia feliz. La mía lo fue. Tenía una casa y un jardín que me gustaban mucho, una juiciosa y paciente nodriza, y por padres dos personas que se amaban tiernamente y cuyo matrimonio y paternidad fueron todo un éxito.

Mirando hacia atrás, veo que el nuestro era un hogar feliz, gracias, en gran parte, a mi padre que era un hombre muy complaciente. En nuestros días no se da mucha importancia a esta cualidad. Se suele preguntar si un hombre es inteligente e industrioso, si contribuye al bienestar común, si tiene influencias.

  1. Narrador en segunda persona – Memorias póstumas de Brás Cubas, de Joaquim Machado de Assis

Retén esta expresión, lector; guárdala, examínala, y si no llegas a entenderla, puedes concluir que ignoras una de las sensaciones más sutiles de ese mundo y de aquel tiempo.*

*En muchas partes de este libro, se utiliza la segunda persona para hablarle al lector, pero la mayoría de la novela está narrada en primera persona.

  1. Narrador en tercera persona – Ilíada, de Homero

Los demás dioses y hombres, dueños de carros de guerra,
durmieron toda la noche, mas el grato sueño no dominaba a Zeus,
que dudaba en su mente cómo honrar a Aquiles
y aniquilar a muchos sobre las naves de los aqueos.
Y he aquí el plan que se le reveló el mejor en su ánimo:
enviar sobre el Atrida Agamenón al pernicioso Ensueño.

  1. Narrador protagonista – David Copperfield, de Charles Dickens

Si soy yo el héroe de mi propia vida o si otro cualquiera me reemplazará, lo dirán estas páginas. Para empezar mi historia desde el principio, diré que nací (según me han dicho y yo lo creo) un viernes a las doce en punto de la noche. Y, cosa curiosa, el reloj empezó a sonar y yo a gritar simultáneamente.

Teniendo en cuenta el día y la hora de nacimiento, la enfermera y algunas comadronas del barrio (que tenían puesto un interés vital en mí bastantes meses antes de que pudiéramos conocernos personalmente) declararon: primero, que estaba predestinado a ser desgraciado en esta vida, y segundo, que gozaría del privilegio de ver fantasmas y espíritus.

  1. Narrador omnisciente – “Las ruinas circulares”, de Jorge Luis Borges

El forastero se tendió bajo el pedestal. Lo despertó el sol alto. Comprobó sin asombro que las heridas habían cicatrizado; cerró los ojos pálidos y durmió, no por flaqueza de la carne sino por determinación de la voluntad. Sabía que ese templo era el lugar que requería su invencible propósito; sabía que los árboles incesantes no habían logrado estrangular, río abajo, las ruinas de otro templo propicio, también de dioses incendiados y muertos; sabía que su inmediata obligación era el sueño. Hacia la medianoche lo despertó el grito inconsolable de un pájaro.

  1. Narrador testigo impersonal – La colmena, de Camilo José Cela

La mujer se va por la acera, camino de la plaza de Alonso Martínez. En una ventana del Café que hace esquina al bulevar, dos hombres hablan. Son dos hombres jóvenes, uno de veintitantos y otro de treinta y tantos años; el más viejo tiene aspecto de jurado en un concurso literario; el más joven tiene aire de ser novelista.

  1. Narrador testigo presencial – El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad

Guardó silencio. Las llamas se deslizaban por el río, llamas pequeñas y de color verde, llamas rojas, llamas blancas, que se perseguían y que se alcanzaban, uniéndose, para luego cruzarse y separarse muy lentamente, o muy aprisa. El tráfico de la gran ciudad proseguía en una noche cada vez más densa, sobre un río que jamás dormía. Nos observábamos, esperando, pacientemente. No había nada que hacer mientras no cambiara la marea, pero solo después de un largo silencio, al decir Marlow, con vos vacilante, “Supongo, camaradas, que recordaréis que en cierta ocasión probé suerte como marino de agua dulce”, nos dimos cuenta de que estábamos condenados a escuchar, antes de que la corriente comenzara a descender, otra de sus experiencias ambiguas e inconclusas historias.

  1. Narrador testigo informante – El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra

Cuando yo oí decir «Dulcinea del Toboso», quedé atónito y suspenso, porque luego se me representó que aquellos cartapacios contenían la historia de don Quijote. Con esta imaginación, le di priesa que leyese el principio, y, haciéndolo ansí, volviendo de improviso el arábigo en castellano, dijo que decía: Historia de don Quijote de la Mancha, escrita por Cide Hamete Benengeli, historiador arábigo. Mucha discreción fue menester para disimular el contento que recebí cuando llegó a mis oídos el título del libro; y, salteándosele al sedero, compré al muchacho todos los papeles y cartapacios por medio real; que si él tuviera discreción y supiera lo que yo los deseaba, bien se pudiera prometer y llevar más de seis reales de la compra. Apartéme luego con el morisco por el claustro de la iglesia mayor, y roguéle me volviese aquellos cartapacios, todos los que trataban de don Quijote, en lengua castellana, sin quitarles ni añadirles nada, ofreciéndole la paga que él quisiese. Contentóse con dos arrobas de pasas y dos fanegas de trigo, y prometió de traducirlos bien y fielmente y con mucha brevedad; pero yo, por facilitar más el negocio y por no dejar de la mano tan buen hallazgo, le truje a mi casa, donde en poco más de mes y medio la tradujo toda, del mesmo modo que aquí se refiere.

  1. Narrador observador – “El matadero”, de Esteban Echeverría

Sucedió, pues, en aquel tiempo, una lluvia muy copiosa. Los caminos se anegaron; los pantanos se pusieron a nado y las calles de entrada y salida a la ciudad rebosaban en acuoso barro. Una tremenda avenida se precipitó de repente por el Riachuelo de Barracas, y extendió majestuosamente sus turbias aguas hasta el pie de las barrancas del alto. El Plata creciendo embravecido empujó esas aguas que venían buscando su cauce y las hizo correr hinchadas por sobre campos, terraplenes, arboledas, caseríos, y extenderse como un lago inmenso por todas las bajas tierras. La ciudad circunvalada del Norte al Este por una cintura de agua y barro, y al Sud por un piélago blanquecino en cuya superficie flotaban a la ventura algunos barquichuelos y negreaban las chimeneas y las copas de los árboles, echaba desde sus torres y barrancas atónitas miradas al horizonte como implorando misericordia al Altísimo. Parecía el amago de un nuevo diluvio.

SEMANA  7


Lectura del texto: El hombre de arena" de Hoffmann 

Copie y pegue el siguiente link en Google y encontrarás el texto para realzar su lectura


https://web.seducoahuila.gob.mx/biblioweb/upload/Hoffmann%20_E.%20T.%20A.-EL%20HOMBRE%20DE%20ARENA.pdf

ACTIVIDAD PLAN DE LECTURA

Realiza la lectura como se indica a continuación, cada día un número de páginas determinado, de cada día debes tomar nota en tu cuaderno de los aspectos más importantes y escribir de qué se trata cada capítulo, Al finalizar el plan de lectura se realizará la evaluación correspondiente del texto leído.

Buscar el significado de los términos desconocidos, en la lectura de cada día.

DÍA 1   Leer de la página 1 a la 6 

DÍA 2   Leer de la página 7 a la 14

DÍA 3    Leer de la página 15 a  la 22

DÍA 4    Leer de la página 23   a   29 

DÍA 5     Leer de la página 30 a la 33






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